Hace mucho, mucho tiempo, en un lugar había una laguna llamada "Oitekebori".
Un día un pescador estaba pescando con su caña en dicho lugar y cuando ya había cogido muchos peces dijo : "Ya voy a regresar."
En ese momento el pescador oyó una voz que venía desde el interior del agua.
"¡Deja los peces y vete! ¡Deja los peces y vete!"
El pescador se sorprendió mucho, tomó algunos peces y se echó a huir.
"¡Deja los peces y vete! ¡Deja los peces y vete!"
En ese momento delante de sus ojos surgió una mujer que le dijo: "Dame esos peces."
¡La mujer no tenía ojos, ni nariz, ni tampoco boca!
Ella era "Nopperabou"(*1).
El pescador gritó fuerte, dejó los peces y volvió a casa huyendo.
Su esposa le preguntó: "¿Qué te pasó?"
El le contestó: "¡Ví a Nopperabou!"
La esposa dijo: "¿Nopperabou? ¿Un fantasma que se veía así?"
La mujer empezó a acariciarse el rostro y éste se fue transformando en el de "Nopperabou".
El pescador al verla cayó desmayado en el suelo y cuando recobró el sentido se encontraba en un cementerio cerca de "Oitekebori".
¡Y colorín colorado
este cuento se ha acabado!.
(*1)"Nopperabou" : Fantasma que carece de ojos, nariz y boca.